EL PERRO DE LOS BASKERVILLE
...." La noche en que murió sir Charles, su criado Barrymore envió al lacayo con un caballo a buscarme. Dio la casualidad de que yo no me había acostado todavía, y así pude llegar a la casa solariega una hora después de la muerte. Examiné las pisadas de sir Charles en todo lo largo de la avenida, vi el punto donde parecía haberse detenido, note el cambio de las pisadas desde allí, me fijé en que no había más que las de BArrymore en la senda, y finalmente reconocí con toda detención el cadáver, que nadie había tocado hasta mi llegada.
" Sir Charles estaba boca abajo, con los brazos extendidos, los dedos hincados en la tierra y las facciones contraídas por una fuerte emoción, hasta tal punto que, apenas hubiese podido yo testimoniar bajo juramento su identidad. Ninguna lesión exterior pude apreciar, pero Barrymore se equivocó en una de las declaraciones prestadas en el sumario. Dijo que no había huellas ni marcas alrededor del cadáver, y eso no es exacto. Él no las observaría; pero yo las vi, a alguna distancia, es verdad, pero estaban bien patentes."
- ¿Huellas de pisadas?
- Si, señor, huellas de pisadas.
- ¿ De hombre o de mujer?
El doctor Mortimer nos contempló vagamente por unos momentos, y contestó con solemnidad:
- Señor Holmes, ¡eran las huellas de un enorme perro!.