|
|
RELATOS DE
MISTERIO |
|
|
|
PARA MUESTRA... DOS BOTONES...
Despierto
después del tremendo choque entre
los restos retorcidos de mi coche. Sobre mí se
inclina Frank, mi amigo de la infancia, tratando
de reanimarme.
-Pero Frank -murmuro débilmente-, si tú estás
muerto...
Frank me responde con amable embarazo:
-Y tú también.
M.R. James
Me
arrellano en mi sillón junto a la
chimenea donde crepita
el fuego, con la copa de
coñac en la mano derecha
y la izquierda caída
descuidadamente, acariciando la cabeza de
mi perro...
hasta que descubro que no
tengo perro.
Arthur Conan Doyle